Cances
CapacitaciónAprendeAgendar
Disponibles
ESEN

Guía SEO

Cuánto cuesta una página web (y por qué varía tanto)

Por qué el precio de una página web varía tanto, qué debe incluir una cotización seria y cómo saber si te están cobrando de más.

Por qué nadie te da un número claro

Preguntar cuánto cuesta una página web es como preguntar cuánto cuesta un carro: depende de si necesitas moverte o competir. Una landing de una sola sección y una tienda con inventario, pagos y facturación no se parecen en nada, aunque ambas sean "una página web". Cualquiera que te dé un precio sin preguntarte nada, está adivinando.

Los factores que de verdad mueven el precio

Cinco cosas: el número de páginas o plantillas distintas que hay que diseñar, si el contenido ya existe o hay que redactarlo y fotografiarlo, las integraciones (pagos, inventario, CRM, facturación electrónica), si es a la medida o sobre una plataforma existente, y quién lo va a administrar después. Ese último punto es el que más se subestima: un sitio que tu equipo puede editar cuesta distinto a uno que requiere un desarrollador para cada cambio.

Lo que debe incluir cualquier cotización seria

Alcance detallado por página, tiempos por etapa, qué pasa si pides cambios fuera de lo acordado, quién es el dueño del código y del dominio, y qué incluye el soporte después de la entrega. Si una propuesta no menciona de quién es el dominio y el hosting, esa es tu primera pregunta: hay agencias que te dejan atado porque el dominio está a su nombre.

Las señales de que algo va a salir mal

Precio muy por debajo del mercado casi siempre significa plantilla genérica con tu logo encima. Nadie te muestra trabajos anteriores. No preguntan por tu negocio, solo por cuántas páginas quieres. Te presionan a decidir hoy. Y la más común: prometen "primer lugar en Google" incluido — eso no se puede garantizar y quien lo promete no sabe de SEO o te está mintiendo.

Barato sale caro, y no es cliché

Un sitio mal hecho no falla el día uno: falla a los seis meses, cuando quieres agregar algo y no se puede, cuando Google no lo posiciona porque está mal construido, o cuando descubres que no puedes editarlo sin llamar a alguien. Rehacerlo cuesta más que haberlo hecho bien desde el principio, y en el camino perdiste medio año de oportunidades.

Sigue leyendo

WhatsApp